
Sin mucho más que hablar, nos despedimos.
Comprobé que ya era inútil extender ese partido; colgué los timbo y bajé la persiana,
sin embargo, tu auto estima cascoteó mi ventanta.
Estoy seguro, compañero,y me juego mi alma loca, que no debe existir boca
como esta, en el mundo entero.
Comprobé que ya era inútil extender ese partido; colgué los timbo y bajé la persiana,
sin embargo, tu auto estima cascoteó mi ventanta.
Estoy seguro, compañero,y me juego mi alma loca, que no debe existir boca
como esta, en el mundo entero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario